Venezolanos en marcha hacia Colombia: El éxodo al revés

AFP PHOTO / GEORGE CASTELLANO

Venezuelans cross the Simon Bolivar bridge linking San Antonio del Tachira, in Venezuela with Cucuta in Colombia, to buy basic supplies on July 17, 2016.
Thousands of Venezuelans again poured into the Colombian city of Cucuta on Sunday, profiting from the brief reopening of a long-closed border to buy food and medicine. / AFP PHOTO / GEORGE CASTELLANO

Desde febrero de este año, 560.000 venezolanos han optado por la Tarjeta de Movilidad Fronteriza

De cada cinco personas en Venezuela, una nació en Colombia. Tan sólo el año 2015, estimaciones del sector oficialista revelaron que 121.000 colombianos decidieron -al igual que 5,6 millones de sus paisanos- quedarse definitivamente en territorio venezolano, donde tradicionalmente han gozado de plenos derechos económicos, políticos y sociales.

En 2013, la Organización de Naciones Unidas (ONU) situó a Colombia en el segundo lugar de los países con mayor número de desplazados y refugiados a causa de conflictos: 5,3 millones de víctimas. El conflicto armado que por más de medio siglo ha azotado al vecino país figura como primera causa del desplazamiento.

En los últimos 10 o 12 años, aproximadamente 800.000 ciudadanos del vecino país han emigrado a Venezuela y se estima que diariamente transitaban por la frontera 150.000 colombianos hacia territorio venezolano en busca de mejores condiciones de vida. Entre otras cosas estimulados, partir de 2004, por un decreto promulgado por el entonces presidente Hugo Chávez que otorgaba un nuevo beneficio a los ciudadanos colombianos que tenían años en el país: el derecho a la identidad, mediante la expedición de cédulas que finalmente, formalizaron su residencia.

Había una oculta intención proselitista en esa gracia del Estado que luego se hizo patente a lo largo de varias elecciones donde se animaba a los colombianos a devolver el favor respaldando el proyecto revolucionario chavista.

Una mañana de agosto de 2015, esta noticia sorprendía a ambos países: “Desde la noche del lunes, una multitud de colombianos recorre una angosta y polvorienta trocha en el sector conocido como La Playa, a orillas del río Táchira, afluente que divide a Colombia y Venezuela, llevando sobre sus cuerpos las pocas pertenencias que han logrado rescatar de las casas que debieron abandonar cuando, fusil en mano, guardias venezolanos los obligaron a salir de ellas”. 

Más de 281 colombianos fueron intempestivamente deportados, repatriados y expulsados de Venezuela por el sector limítrofe de Paraguachón. El municipio fronterizo de Maicao amaneció cerrado por orden del presidente de Venezuela.

La razón que se esgrimió: tres militares y un civil resultaron heridos en un ataque de supuestos contrabandistas en la zona colindante con el estado venezolano de Táchira. La verdadera razón era una combinación entre falta de alimentos, imposibilidad de negociaciones diplomáticas, la tremenda pérdida de popularidad de Nicolás Maduro y su necesidad de generar las condiciones para establecer un Estado de Excepción y suspender unas elecciones que sabía perdidas.

En septiembre de 2015, Maduro declaraba: “Aquí en Venezuela hay trabajo, salud, educación, amor y patria de verdad. En Venezuela (los colombianos) han conseguido patria, razón de vida y amor. Aquí no promovemos el odio sino el amor por los colombianos”. Paralelamente, pedía el apoyo de las instituciones internacionales de Derechos Humanos, para la creación de un “plan humanitario” contra las emigraciones de colombianos hacia Venezuela.

Hoy, no solo los colombianos regresan a su país ante la precaria situación  política y económica de Venezuela, sino que el 24 de julio pasado, más de 26.000 venezolanos cruzaban la frontera con Cúcuta para pasar a Colombia. “La salida es emigrar”, afirman algunos, mientras otros indican que solo cruzan al hermano país para abastecerse de alimentos o como escala a otros destinos en Latinoamérica.

La decisión de huir de la escasez, la violencia y la inseguridad forma parte de los dilemas que padecen a diario miles de personas en el país. “Venezuela no da para más, le dejé todo a mi hijo, a mi esposa, vendí mi carro, la moneda de Venezuela no vale nada”, reveló uno de los emigrantes. Pero la razón por la cual esto ocurre  de manera masiva, apenas días antes de la convocatoria de Maduro a votar una Constituyente, es la cabal comprensión de los venezolanos de los peligros que ella implica al ofrecer piso legal a un régimen comunista, confiscatorio de libertades y propiedades.

El Estado colombiano ha optado por ciertas medidas “para construir una frontera ordenada, regulada y segura” en función de lo cual han emitido una Tarjeta de Movilidad Fronteriza, documento que conciben como un medio para el tránsito en la frontera sin descuidar la seguridad. Según el director de Migración Colombia, Christian Kruger Sarmiento, para optar a dicho documento que tiene un costo de 15.000 pesos colombianos, desde febrero de este año se han pre-registrado 560.000 ciudadanos venezolanos.

Let’s block ads! (Why?)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s